Abogados epecialistas en indemnizaciones por accidente de tráfico
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Preguntas frecuentes
I.- ¿Qué pasos debo seguir si sufro un accidente de tráfico?
II. - ¿Cómo me puede beneficiar contratar un Abogado independiente de mi compañía de Seguros?
III.- ¿Qué Ley regula los accidentes de tráfico?
IV.- ¿Qué personas son responsables de los Daños ocasionados en un accidente de tráfico?
V.- ¿Qué es el Daño corporal?
VI.- ¿Cómo se cuantifica el daño que se sufre en un accidente de circulación?
VII.- ¿En qué me favorece contratar un abogado independiente de la compañía de seguros?
VIII.- ¿Qué es el parte amistoso?
IX.- ¿Qué personas tienen derecho a reclamar una indemnización por un accidente de tráfico?
X.- ¿Es costoso contratar los servicios de un abogado independiente?
XI.- ¿A quién debo reclamar si el conductor se da a la fuga?



I.- ¿Qué pasos debo seguir si sufro un accidente de tráfico?
  1. En caso de sufrir lesiones en un accidente de tráfico debes solicitar los primeros auxilios a personal sanitario autorizado o acudir al servicio de urgencias del centro médico más cercano. Es muy importante pedir el correspondiente Informe médico.
  2. Llama a la Unidad de Atestados de Tráfico (en Barcelona 092).
  3. Rellena el parte amistoso de accidente con todos los implicados, prestando especial atención en todos los datos, en la descripción de lo sucedido y en los daños sufridos.
  4. No firmes el parte ni el atestado de la policía sin leerlo, o si no estas de acuerdo con él.
  5. Toma personalmente los datos de los testigos.
  6. Haz fotografías del lugar del accidente y de los daños sufridos.
  7. Informa a tu compañía de seguros del accidente de tráfico en el plazo de una semana.
  8. Guarda todas las facturas relacionadas con el accidente: médicos, rehabilitación, farmacia, desplazamientos, reparaciones, etc.
  9. No aceptes indemnización alguna de la compañía de seguros sin consultar previamente con un abogado. En EL DEFENSALISTA te asesoramos sobre la cuantía de la indemnización que te corresponde.
  10. Interpon una reclamación judicial de los daños sufridos.
  11. El plazo para iniciar la reclamación de indemnizaciones por accidente de tráfico es de seis meses (en la vía penal) o de un año (en la vía civil). En el caso de Cataluña tres años. Recomendamos la vía penal porque es más efectiva y menos costosa.

II. - ¿Cómo me puede beneficiar contratar un Abogado independiente de mi compañía de Seguros?

Si contratas a un abogado independiente de la compañía de seguros, seguramente éste reclamará la cantidad máxima posible, que permita resarcir el daño que has sufrido.

ELDEFENSALISTA te garantiza reclamar y obtener la máxima indemnización posible porque no trabajamos para aseguradoras. Tenemos más de 20 años de experiencia y hemos llevado cientos de casos con sus distintas peculiaridades.

Por lo general, las compañías aseguradoras acostumbran a ofrecer en concepto de indemnización, cantidades muy inferiores a las que realmente tiene derecho el lesionado, pero a través de nuestro riguroso trabajo y profundo conocimiento de la legislación, siempre exigimos para nuestros clientes lo que realmente y por ley les corresponde, ante las aseguradoras y ante los Tribunales de Justicia.

III.- ¿Qué Ley regula los accidentes de tráfico?

El Real Decreto Legislativo 8/2004, de 29 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley sobre responsabilidad civil y seguro en la circulación de vehículos a motor, regula el Régimen legal de los Accidentes de Tráfico.

Esta ley establece un sistema para la valoración de los daños y perjuicios causados a las personas en accidentes de circulación, que comprende tanto el “daño material” como el “daño personal” (daño causado a las personas, o lesiones).

IV.- ¿Qué personas son responsables de los Daños ocasionados en un accidente de tráfico?

En caso de que el conductor del vehículo que ocasionó el accidente no sea el propietario, hay que distinguir entre la “Responsabilidad del propietario del vehículo” y la “Responsabilidad del conductor del vehículo”.

En tal caso, la denuncia se interpone contra ambos y también contra la compañía de seguros responsable civil directa del daño (que es la compañía de seguros contratada por el propietario del vehículo).

El conductor de un vehículo a motor es responsable, en virtud del riesgo creado por la conducción del mismo, de los daños causados a las personas o en los bienes, con motivo de la circulación.

El propietario no conductor responde de los daños a las personas y en los bienes ocasionados por el conductor cuando esté vinculado con éste. Esta responsabilidad cesa cuando el mencionado propietario pruebe que empleó toda la diligencia de un buen padre de familia para prevenir el daño.

A partir de la fecha del accidente, la acción para reclamar los daños sufridos en un accidente de circulación se ejercitará en el plazo improrrogable de un año, según el artículo 1968.2 del Código civil, en relación con el artículo 1969 del mismo cuerpo normativo. Si el accidente se produce en Cataluña, puede ser de hasta tres años, no obstante, siempre intentamos interponer la correspondiente reclamación judicial en el primero año. Los artículos 1 y 7 de la Ley sobre Responsabilidad Civil y Seguro en la Circulación de Vehículos a Motor vienen a determinar la responsabilidad del conductor en virtud del riesgo creado en la conducción que, en este caso, se ha concretado en unos daños al vehículo y lesiones a la persona y de la Compañía de Seguros que, dentro del ámbito del seguro obligatorio, habrá de satisfacer a los perjudicados el importe de los daños sufridos.

Nos encontramos ante un hecho de la circulación según regula el artículo 2.1 del Real Decreto 1507/2008, de 12 de septiembre, por el que se aprueba el Reglamento del seguro obligatorio de responsabilidad civil en la circulación de vehículos a motor.

Según el artículo 1.089 del Código civil las obligaciones nacen de la ley, de los contratos y cuasicontratos y de los actos y omisiones ilícitos o en que intervengan cualquier género de culpa o negligencia.

El que por acción u omisión causa daño a otro interviniendo culpa o negligencia, está obligado a reparar el daño causado (artículo 1.902 del Código civil).

V.- ¿Qué es el Daño corporal?

El daño corporal es un daño personal que se configura como el perjuicio de naturaleza no patrimonial que recae en la esfera del propio cuerpo, es decir, el daño a la integridad física y psíquica. Y a su vez, puede tener ciertas consecuencias pecuniarias, presentes y futuras, así como otras al margen de lo económico o consecuencias que integran los llamados daños morales, que también se reparan, acudiendo a una indemnización compensatoria.

En Medicina se entiende por el término LESIÓN como "toda alteración morfológica o funcional de los tejidos ocasionada por agentes internos o externos". Desde el punto de vista médico-legal la lesión se puede clasificar en: lesión mortal directa de necesidad o por falta de socorro, lesión mortal indirecta y lesiones no mortales; causándose por agentes externos, ya sean mecánicos, físicos, químicos o biológicos, e internos (como el esfuerzo que se traduce en una contracción muscular). En la actualidad se pueden superponer el concepto médico y jurídico de lesión en lo referente a su naturaleza; respecto de su origen, en cambio, se distingue una patología natural de una patología violenta siendo ésta última la que interesa al Derecho. Éste destaca dos elementos delimitadores del término, objetivo uno y subjetivo el otro pero ambos de índole negativa, como son la falta del resultado de muerte y la ausencia de intención de originar este resultado.

Con arreglo al principio de reparación integral del daño causado, el régimen de responsabilidad civil por daños a la persona en accidentes de circulación comprende el lucro cesante.

En el ámbito de la determinación del daño, el artículo 1 LRCSCVM incluye en los daños y perjuicios causados a las personas «el valor de la pérdida sufrida y de la ganancia que hayan dejado de obtener». Este sintagma se toma del artículo 1106 CC, el cual se admite pacíficamente que se refiere al lucro cesante.

En el ámbito de la cuantificación del daño, el Anexo primero, 7, establece como circunstancias que se tienen en cuenta para asegurar la total indemnidad de los daños y perjuicios causados «las circunstancias económicas, incluidas las que afecten a la capacidad de trabajo y pérdida de ingresos de la víctima, las circunstancias familiares y personales y la posible existencia de circunstancias excepcionales que puedan servir para la exacta valoración del daño causado».

El daño corporal y la noción de incapacidad

De acuerdo con lo anterior, el perjuicio más directo de la víctima de un daño corporal es el deterioro de su integridad psico-física. La medida del daño corporal es el grado de incapacidad funcional, la cual puede ser de dos clases, según su duración y en relación con la consolidación de las heridas. Así, la incapacidad según su medida y dependiendo del periodo o momento en el que la víctima la padece, determinan su clasificación en incapacidad temporal (parcial o total), e incapacidad permanente (parcial o total).

Toda persona tiene derecho a ser indemnizada por los daños y perjuicios ocasionados. Para solicitar esa reparación del daño o indemnización, existen dos vías:

  • La extrajudicial: Sin acudir a juicio, negociando con la compañía aseguradora la cuantía de la indemnización.
  • La judicial: Se abre en el caso de que el accidente constituya un delito o falta (vía penal) o la compañía no ofrezca una indemnización adecuada (vía civil); en estos supuestos será necesario interponer la correspondiente denuncia para que se tramite el oportuno procedimiento penal o la demanda ante los juzgados civiles en reclamación de la cantidad que se considere apropiada.

La reclamación civil se tramitará por los llamados ‘juicio verbal’ o ‘juicio ordinario’ en función de la cuantía que se reclame.

Debe destacarse también que si se ha interpuesto denuncia y resulta que los hechos son constitutivos de un delito o falta, en el mismo procedimiento penal podrá determinarse la cuantía de la indemnización que debe abonar la compañía aseguradora en reparación de los daños sufridos por las víctimas del accidente de tráfico.

VI.- ¿Cómo se cuantifica el daño que se sufre en un accidente de circulación?

Los daños que pueden derivarse de un accidente de circulación son de dos tipos: materiales y personales.

En la cuantificación del daño se aplica el mismo principio de reparación íntegra del daño causado. El criterio del apartado primero, número 7, del Anexo enumera las circunstancias que se tienen en cuenta «para asegurar la total indemnidad de los daños y perjuicios causados». La Tabla II, según las reglas del Anexo segundo, sobre explicación del sistema, describe los criterios para ponderar los «restantes daños y perjuicios ocasionados» en el caso de fallecimiento, es decir, los que exceden de la indemnización básica que resulta de la aplicación de la Tabla I. Este principio es también aplicable a la Tabla IV, en el caso de lesiones permanentes, cuya explicación se remite a la de la Tabla II. De esta suerte, la Tabla IV describe los criterios para ponderar los «restantes daños y perjuicios ocasionados» en el caso de lesiones permanentes, es decir, los que exceden de la indemnización básica que resulta de la aplicación combinada de las Tablas III y VI.

Los daños materiales

Son aquellos desperfectos que afectan al vehículo, a raíz del accidente de circulación.

En estos casos, la compañía designará un perito para que realice un informe en el que, en primer lugar, manifestará si los daños que presenta el vehículo coinciden con los declarados en el ‘parte de accidente’ y en segundo lugar, emitirá una valoración de los mismos.

Si tú eres el propietario del vehículo siniestrado tienes derecho a:

  • Exigir la reparación de los daños ocasionados: El importe de la reparación se determina realizando una peritación del vehículo.
  • Si no vas a reparar tu coche o el valor de la reparación es superior al valor de venta del mismo al momento del accidente, tienes derecho a que se te indemnicen los perjuicios causados por el importe de este valor de venta.

Además de los gastos de reparación del vehículo, también es posible reclamar otros daños materiales siempre que se deriven directamente del accidente de circulación, como por ejemplo, la pérdida o los daños sufridos por los objetos transportados, la rotura de unas gafas o de la ropa... etc. En estos casos, haz constar que se han producido estos daños en la declaración de accidente o en la denuncia y conserva tanto los objetos deteriorados como las facturas de adquisición de los nuevos.

Finalmente, también puedes solicitar el abono de los gastos realizados a consecuencia del accidente, por ejemplo, los desplazamientos, el alquiler de otro vehículo mientras dura la reparación... etc.

Los daños personales: Cómo se calculan

Son aquellos que padecen las personas implicadas en un accidente de circulación, sean conductores, pasajeros o peatones.

La cuantía de la indemnización de estos daños (o si se quiere la ‘traducción’ de los daños sufridos a euros) se fija de conformidad a unas reglas y baremos que son frecuentemente difíciles de aplicar.

Basta saber que el baremo valora la indemnización dependiendo de si el accidente causa en la víctima la muerte, lesiones permanentes o la incapacidad temporal; seguidamente, la estimación de estos daños se realiza de forma individualizada considerando dos cuestiones, por un lado el tiempo de baja que el accidente provoca y, por otro, la gravedad de la lesión, heridas y secuelas que causa.

Por último, las cantidades que resultan de la aplicación del baremo se moderan en función de la situación de cada individuo (por ejemplo, no se indemniza de la misma manera la muerte de un niño que la de un padre de familia, la pérdida de una mano de un pintor y la de quien no lo es... etc. porque ello depende de la repercusión que el daño produce en la vida de la víctima o en la de aquellos que dependen de ella)

Así:

  • La incapacidad temporal se calcula multiplicando el número de días de incapacidad por la indemnización que corresponda según la edad, sumando a su vez ciertas cantidades que resultan de aplicar determinados factores de corrección.
  • La indemnización por las lesiones permanentes depende del grado de incapacidad que éstas causen en la víctima:
    1. Incapacidad absoluta: A consecuencia de pérdidas anatómicas o funcionales, el perjudicado necesita la asistencia de otra persona para realizar los actos más esenciales de la vida, como vestirse, desplazarse, comer... etc.
    2. Gran invalidez: Inhabilita para la realización de toda profesión u oficio.
    3. Invalidez total: Inhabilita para realizar todas o las principales tareas de la profesión habitual, siempre que el perjudicado pueda realizar otra distinta.
    4. Invalidez parcial: Ocasiona una disminución de, al menos, el 33% en el rendimiento normal para la profesión habitual.
  • La indemnización por muerte comprende tanto el daño moral como las pérdidas económicas que se derivan del fallecimiento (dependiendo de la edad y de las circunstancias personales, sociales y familiares de la víctima) Todos los perjudicados por la muerte de una persona tendrán derecho a percibir esta indemnización, así que serán beneficiarios no sólo los herederos sino también la pareja de hecho y las personas que dependan económicamente del fallecido.
  • La indemnización por las secuelas se calcula multiplicando el número de puntos en que se valoren de conformidad al baremo, por el importe de los mismos en función de la edad y circunstancias del perjudicado. Por su parte, el tiempo de baja se acredita con los partes médicos de baja; sin embargo, no es tan fácil determinar el importe de las secuelas porque en múltiples ocasiones es también complicado determinar el alcance de las mismas.

VII.- ¿En qué me favorece contratar un abogado independiente de la compañía de seguros?

Con carácter general, si el accidentado, automovilista, ocupante, etc., dispone de un seguro de circulación, sobre todo con cobertura de todo riesgo, es muy probable que tenga cubierta por la compañía de seguros la asistencia jurídica, ahora bien, esa asistencia jurídica, en ocasiones, la realiza un Abogado pensando más en quien le paga (la compañía) que en el propio asegurado. Por ello, en muchos casos de lesiones y sobre todo de daños, no se llega a culminar el procedimiento con una indemnización acorde con lo que puede determinarse judicialmente.

Tienes que ver si un si póliza de seguros te cubre los gastos de asistencia jurídica externa. En este caso, puedes contratar a cualquier otro Abogado, que no tenga nada que ver con la compañía, quien realmente será tu Abogado defensor.

VIII.- ¿Qué es el parte amistoso?

El "Parte amistoso de accidente" es conocido jurídicamente como “Declaración amistosa de Accidente” (DAA). Es posiblemente el documento más importante para realizar una reclamación posterior.

Para quien no haya visto nunca uno, es así:

 

Si ninguno de los implicados en el accidente lleva una hoja de estas, se utilizará un folio u hoja cualquiera. En caso de tener el modelo oficial, debe rellenarse como a continuación se indica:

  1. Fecha: Indicar la fecha y hora exacta del accidente. FUNDAMENTAL.
  2. Localización: Indicar el lugar exacto del accidente (P.K., sentido, etc.).
  3. Víctimas, incluso leve: Si hay heridos, incluso leves, debe marcar la casilla SI.
  4. Daños materiales: Abarcan todos aquéllos que sean ajenos a los de los propios vehículos (ropa, teléfono, farolas, etc).
  5. Testigos: En el caso de que algún testigo haya presenciado el accidente, habrá que recoger sus nombres y apellidos, DNI y un teléfono de contacto.
  6. Asegurado Vehículo A/B: Los datos referentes al asegurado (normalmente el titular del mismo).
  7. Vehículo: Los datos que figuran en el permiso de circulación (cotejarlo siempre, no nos fiamos de la matrícula y menos aún de lo que nos dice el contrario.) FUNDAMENTAL anotar bien la matrícula.
  8. Aseguradora: Datos de la póliza de seguro o recibo bancario.
  9. Conductor: Los datos personales del conductor de ese vehículo en el momento del siniestro. FUNDAMENTAL anotar los números de teléfono, el propio y el del contrario, lo que FACILITARÁ ENORMEMENTE la labor de corredores, agentes, tramitadores y abogados.
  10. Punto de choque: Marcar en el dibujo el golpe inicial y los daños ocasionados por el impacto en ese vehículo.
  11. Daños observados: Puedes citar brevemente a simple vista los datos que se pueden observar tras el siniestro en ese coche.
  12. Casillas: En el lado A habrá que marcar la o las casillas que correspondan a la maniobra del coche A, (OJO ESTO SUELE DAR LUGAR A EQUÍVOCOS), siempre indicar la maniobra que ha hecho el coche a que corresponda la letra. Y el lado B de la misma forma en su apartado.
  13. Croquis: Dibujar un pequeño croquis del accidente, de la vía y de las circunstancias de la misma (señales, semáforos, etc.). Lo más claro posible, no hay que dárselas de "Picasso". Marcar también los vehículos como A y B según corresponda.
  14. Observaciones: Si hubo atestado, qué daños hay, tiempo atmosférico, tráfico, etc. Cualquier información relevante que pueda ser de interés.
  15. Firmas de los conductores: Fundamental que esté firmado por ambos. Antes de hacerlo hay que repasar bien la declaración amistosa de accidente y, si nos hemos equivocado en algo, desecharlo y empezar uno nuevo. Siempre en presencia de ambos y siempre firmado tras rellenarlo a BOLÍGRAFO. Jamás hay que modificar ningún campo después de haber firmado. Entregar copia al contrario o pedirla si quien lo rellena es el otro.

¿Si se niega a firmar o a rellenar el parte, facilitar información, etc.?

Enviamos el parte rellenado por nosotros de todos modos a la compañía, o en su defecto todos los datos que hayamos podido recabar (matrícula, modelo, lugar del accidente, etc.).

De aquí en adelante recomendamos encargar la posible reclamación extrajudicial y judicial a otro profesional, que es el abogado. Estar bien asesorado y representado es fundamental para obtener la máxima indemnización posible.

IX.- ¿Qué personas tienen derecho a reclamar una indemnización de un accidente de tráfico?

Tendrá derecho a reclamar la indemnización de daños y perjuicios toda persona perjudicada a consecuencia de un accidente de tráfico, tanto por daños personales (lesiones), como por daños materiales (en el vehículo, en objetos), así como también podrá reclamar cualquier gasto derivado del accidente (médicos, de rehabilitación, de pruebas médicas de cualquier tipo, etc).

Pueden ser víctimas de un accidente de tráfico los conductores, los pasajeros del vehículo (incluyendo los ocupantes del vehículo culpable del accidente), los peatones, los motoristas, los ciclistas, los usuarios del transporte público, los taxistas, los perjudicados en un accidente con alcoholemia, e incluso si eres conductor de un vehículo que circula sin seguro, también podrías reclamar una indemnización.

X.- ¿Es costoso contratar los servicios de un abogado independiente?

Contratar los servicios de un abogado privado puede salirte gratis en todo o en parte. Por lo general, tu póliza de seguros cubre la “defensa jurídica”, en virtud de la Ley 50/1980 que establece la libertad de elección de abogado.

Por ello tu compañía aseguradora te ofrece una cantidad económica máxima en concepto de gastos de defensa por la contratación de un abogado particular ajeno a la aseguradora, gastos de procurador, costas procesales, etc. Gracias a ésta, nuestros honorarios los abonará en todo o en parte la propia compañía de seguros una vez el cliente haya percibido su indemnización.

XI.- ¿A quién debo reclamar si el conductor se da a la fuga?

En caso de que el conductor del vehículo que provocó el accidente se hubiera dado a la fuga y tu no hubieras tenido ocasión de anotar los datos de la matrícula del coche, no te preocupes, se podrá reclamar el pago de la indemnización al Consorcio de Compensación de Seguros.

El Consorcio de Compensación de Seguros actúa como fondo de garantía hasta el límite del seguro obligatorio (350.000 euros por víctima y 100.000 euros por daños en los bienes), en los siguientes supuestos:

  1. Vehículo contrario sin seguro.
  2. Vehículo contrario desconocido.
  3. Vehículo contrario robado.